Facundo Quiroga y 
El Moro
(Vidala chayera)

Letra: Pacho O´Donnell
Música: Antonio Tarragó Ros

La relación entre Facundo Quiroga y Estanislao López fue siempre tirante. Tanto que no son pocos los historiadores que acusan al caudillo santafesino de ser el verdadero insti­gador de la muerte del riojano. El Tigre de los Llanos creía en el Diablo, muchos decían que él mismo lo era. También se decía(mentaba) que la montonera era tan temible en los combates porque entre sus hombres se entreveraban “capiangos” hijos de Mandinga. 

    Facundo estaba convencido de que  su caballo, el Moro, Era el Diablo y prestaba atencion a sus avisos. Era su mejor consejero. Nuestra canción trata de cuando Quiroga lo desobedeció antes de una de sus derrotas an  El Manco Paz 

El Moro rechaza la silla,
presiente derrota,
Seguro él está.
Es Supay con cuerpo e' caballo
y Facundo ya tiene su pacto con él.


Lo ciega el olor de la sangre
Es Paz unitario y lo quiere matar,
Relincha feroz ,endiablado,
El sabe que Dios enemigo será.

El caudillo hoy vencido será,
Ya al Moro jamás desobedecerá.
El sabio animal y “El tigre” vendrán,
Quiroga es el llano y el Moro es el sol,
La vida y la muerte, ¡por la libertad!

     Es de imaginar el disgusto del riojano cuando el santafesino López se apoderó del Moro luego de la batalla de El Tío, y al reclamarselo senegó a devolverlo cuando . Rosas, aliado de ambos en la Confederación federal,  intercede entonces para resolver el pleito pero López, obstinado y provocativo, le responde: "Puedo asegu­rarles compañeros que dobles mejores se compran a cuatro pesos donde quiera; no puede ser el decantado caballo del general Quiroga porque éste es infa­me en todas sus partes". Y no lo devolvió.

     Como el asunto iba cobrando gravedad por el creciente furor de Facundo,, el Restaurador le escribe  rogándole que no haga del tema del caballo un asunto de Estado que podría perturbar la marcha de la República y le ofrece una indemniza­ción económica.

     En la respuesta de Quiroga del 12 de enero de 1832 se evidencia su rabia: "Estoy seguro de que pasarán muchos siglos de años para que salga en la República otro caballo igual, y también le protesto a usted de buena fe que no soy capaz de recibir en cambio de ese caballo el valor que contiene la República Argentina. ". El santafesino nunca devolvió al Moro, lo que para algunos fue la causa de que Quiroga, falto de sus sabios consejos, emprendiera el viaje que culminó sangrientamente en Barranca Yaco.