Compuesto del Jacinto y de la Juana

 

 

 

(Chamamé)
Letra: Teresa Parodi
Música: Antonio Tarragó Ros

Cuando sale de las casas
el Jacinto se pregunta
si el camino que lo lleva
a la ciudad puede volver
porque él guardó recuerdos
que lo atan a su pueblo
y un gran miedo de no hallarlos
si regresa alguna vez.


Por allá quedó la Juana
a la orilla del camino
su vestido tiritando
poco antes de partir
él la amó y anochecía
y gozó pero sufría
y la ausencia ya venía
como un gran pañuelo gris.

 

El Jacinto se apresura
con sus dos maletas negras
a cruzar el puente estrecho
que lo lleva a la ciudad.
Hay un tren que no demora
que devora las distancias
como un largo brazo oscuro
que se estira mas allá.

 

Cuando puede estar a solas
y se acuerda de su pueblo
él se siente guitarrero
y le deja el chamamé,
una herida tan profunda
como el río de allá lejos
el Jacinto el cafetero
se pregunta para qué.

La ciudad agazapada
como en una telaraña
tiene ojos amarillos
y esa niebla en el andén
que lo envuelve más que nunca
porque Agosto es como siempre,
una larga noche fría
descolgándose del tren.

 

Volverá una tardecita
Cuando el sol incendie el río
Como un pájaro que busca
En las islas su nidal
Ojalá que esté la Juana
A la orilla del camino
Tiene mucho que contarle
él estuvo en la ciudad