De tal palo tal astilla... - 1979
   



Intervinieron:
1ª. Guitarra y requinto acústico: Mateo Villalba. 2da. Guitarra- Angel Dávila- Guitarrón: Moncho Ferreira- Acordeón de dos y tres hileras, arreglos y dirección: Antonio Tarragó Ros.

DIRECCION ARTISTICA:
Chany Inchausti

TECNICO DE GRABACION:
Gonzalo Flores

FOTOGRAFÍA:
Jorge Hipñener.

PHILIPS (5235) Año 1979

 

 

 

Lado 1

1) LA PENA DEL ACORDEONISTA
(Tarragó Ros), chamamé 3:52
Surgió este tema cuando papá, Tarragó Ros, se radicó en Rosario. Eran tiempos de arduo trabajo; había que impulsar, revitalizar y poner en su lugar al chamamé. La pena esperanzada del acordeonista, describe su estado de ánimo de entonces. Por mi parte, he tratado aquí de fortalecer aquella intención primera, a través del apoyo vocal, el sólo de guitarrón y la variación final.

2) LOS INUNDADOS
(Ariel Ramírez / Guiche Aizemberg), chamamé 2:47 / Canta: Moncho Ferreira y Angel Dávila.
Aunque el Litoral presente una identidad geográfica definida, los ámbitos regionales poseen diferencias particulares. Cada provincia, cada pueblo tienen su singularidad, su fisonomía de ser así y no de otro modo. LOS INUNDADOS representa, en buena medida, una clara circunstancia santafecina.

3) DON GUALBERTO
(Tarragó Ros), chamamé 2:46
Para mi manera de ver, desde mi perspectiva, DON GUALBERTO es la composición más completa para acordeón de dos hileras y ocho bajos. Tiene síncopa, trabajo de mano derecha y mano izquierda, sabor telúrico. Constituye , además, el íntimo homenaje que hizo papá a Gualberto Pañoso, mi primer maestro de acordeón.

4) CANTO AL ARROYO MIO (Antonio Tarragó Ros), chamamé 3:31
La letra lo dice sencillamente. Necesitaba cantar al arroyo de mis travesuras de gurí. Con nostalgia y una cierta tristeza, regresé al arroyo de mi infancia. Sinb embargo, no estaba como entonces. Lo sentí distinto, otro. A la distancia lo sé.: el fluir constante del arroyo me pertenecía y se confunda con mi propia existencia. Comprendí que no podía volver atrás. Yo había cambiado y era ya imposible encontrar el gurí que fui.¿Cómo recuperar lo perdido? Solamente con una canción, lo que ahora puedo hacer.

5) PORQUE TE FUISTE (Tarragó Ros / Lugo Fernández), chamamé 2:08
En su origen el título fue “¿Qué es lo que te pasa, mi vieja acordeona?” ..Poco después se cambió por el actual, a mi criterio, más efectivo y directo.Todo su clima me recuerda los retornos de papá a Curuzú Cuatiá, después de las giras. Su frase musical suena a chamamé orillero, agreste, campiriño. Aquel que vibró en mí desde muy pequeño.

6) ROJO SURCO MISIONERO (Antonio Tarragó Ros / Julio García / Luis Angel Monzón), schotis. 1:56 / Voz solista: Antonio Tarragó Ros; 2da. Voz: Moncho Ferreira. El shottis, como se sabe, ritmo de origen europeo, se afincó en nuestro país y adquirió características propias después del primer aluvión inmigratorio. Vigente sobre todo en Misiones,, en la actualidad se ha desarrollado en forma vertiginosa. Luis Angel Monzón y Julio García me acercaron este schottis para que escribiera su letra. El argumento relata la alegría de un pueblo labrador que celebra su fiesta patronal, terminada la cosecha de la temporada.

Lado 2


1).- LA CAÚ (Motivo Popular. Recop. Tarragó Ros / Emilio Chamorro ), chamamé 2:11
CAU: Voz guaraní que significa borracho. El tratamiento que propuse para LA CAU fue discutido animadamente entre los integrantes del conjunto. Se debatió la incorporación del tono meno, dado que en principio el tema no lo lleva. Fue algo que me permití agregar en función de mi vivencia del momento en que lo preparábamos: la pérdida de tantos importantes chamameceros durante estos últimos años. En otro sentido, debo señalar que LA CAU se ha erigido en hito fundamental para nuestra música mesopotámica. Todos los grandes maestros del chamamé han grabado sus respectivas versiones.

2) AHÍ VA AL TRANQUITO, EL JUAN (Antonio Tarragó Ros), rasguido doble. 2:45 / Cantan: Moncho Ferreira y Angel Dávila.
Las horas veraniegas trajeron reminiscencias: la sandía, las chicharras, la caña de pescar, la rabona…Una escena de mi niñez, que me tuvo muchas veces como protagonista. En mi imaginación, cuando pretendí repetirla, dejé de ser el personaje. Y éste se convirtió en Juan, hijo de un amigo, también acordeonista.

3) NO EMPUJEN (Antonio Tarragó Ros / Mateo Villalba), chamamé 2:28
El poeta Edgar Estigarribia registra siempre un dicho de mi pueblo: “No empujen, dijo un mamao, y se iba cayendo solo..” En verdad, teníamos dificultades para interpretar este chamamé. En cada oportunidad que nos equivocábamos, repetíamos “No empujen..” Así emergió el nombre directo y muy nuestro, como su espíritu.

4) JUANCITO CAPICHUA (Pocho Roch / Antonio Tarragó Ros), chamamé. 3:16 - Cantan: Moncho Ferreira y Angel Dávila.
CAPICHUA- denominación en Corrientes del juego que practican los niños con cinco piedritas. En otras zonas se lo conoce como payana, payanca o payanga. En este tema se han incorporado otros términos del guaraní, que detallamos a continuación: Y: agua- PORA: fantasma. En la mitología guaraní YPORA se traduce como “genio tutelar de las aguas” MBOPA: el juego de la mancha. MAMANGÁ: Abejorro.
ÑAU: barro. Un día en Iratí y a las orillas del Paraná, mi compadre Pocho Roch observaba entusiasmado un chico que jugaba a la CAPICHUA mientras esperaba que se sacaran algunas tinajas de barro. De la breve historia nació en poema de Pocho, que pocos meses después me lo regaló. No quise que esos versos se perdieran entre papeles y los musicalicé. En noviembre del 77 terminé la composición y los arreglos.

5) TEYU PAREJERO (Antonio Tarragó Ros), chamarrita 2:46-
Cantan: Moncho Ferreira- Angel Dávila
TEYU: Lagarto, también en guaraní. De pronto, la memoria de antiguas experiencias suele aparecer en precisos instantes, casi misteriosamente para nosotros. Cierta tarde, en Corrientes, mientras andaba a caballo junto a un amigo porteño y le mostraba paisajes y hombres de mi tierra, rondaba en mi mente, como una letanía, la copla que cantaba mi abuela. “Pilincho tortero, teyú parejero, sacate la gorra, ponete el sombrero”-
En esos caminos, en esos parajes, se dio la simbiosis de aquellos viejos cánticos con los nuevos, productos del recorrido con el compañero capitalino. Un juego de sonidos memoriosos comenzó a fundirse con la realidad de la tarde y “Teyú parejero”, fantasía de dos épocas, dos instancias de mi vida, se inscribió definitivamente mediante el ritmo generoso de la chamarrita entrerriana.

6) SONIDOS DEL VIEJO RIO (Antonio Tarragó Ros), chamamé 3:58
¿De qué se trata? Sencillamente de lo siguiente: es la traducción de la imagen auditiva que se transmite mientras remontamos el Paraná hacia el norte. El golpe en las maderas que revela la percusión de Domingo Cura, sintetiza el ruido de hacha cuando golpea el quebracho. Aunque en general mis temas so descriptivos- siempre me regí por pautas determinadas-, en éste me limité a sentir libremente, a dar rienda suelta a lo que estaba viviendo, a expresar sin ataduras.