Chamame Precolombino
Antonio Tarragó Ros


Hay tanta negación hacia esta música que en un diccionario de folklore de Félix Coluccio ni siquiera existe la palabra chamamé. Pero con la misma autoridad que el la niega yo doy fe que si existe.
Creo que la razón de no considerar bien esta expresión musical es que es demasiado popular. No acepto de ninguna manera la explicación de algunos folklorólogos que la traducción es, cosa hecha a la ligera, en el sentido de chapuceria; por el contrario, significa improvisación, que en música es sinónimo de creatividad y espontaneidad. O como la chantada de explicar que che, significa mío y me ámame. Hacer tales análisis semánticas no es serio y no puede buscar el sentido de una música tan formidable solamente por la etimología.
Un primo de Pocho Roch que trabaja en el Archivo de Indias, en España, asegura que hay documentación que demuestra que esta música ya existía cuando llegaron las misiones jesuíticas a Yapeyú. Por supuesto que en sus orígenes no sonaría como hoy en que ha recibido tantos aportes, pero si en su esencia.
Los jesuitas instalaron en esa zona la fabricación mas grande de instrumentos musicales del Río de la Plata y se cree que el acordeón nos llego con ellos, para suplantar al órgano en la liturgia. Lo cierto es que al chamame le vino bien de sisa por la escala diatónica y así se fue incorporando. Ya después en la época de la colonia las damas de la sociedad aprendían a bailar chamamé con maestros indios. Solo que, como era imposible hacer saber que los indios fueran capaces de enseñar algo a los conquistadores, en los documentos de la época les cambiaban los nombres. Todos estos datos contradicen la versión de que fue inventado por Samuel Aguayo en el año 1930. una música tan formidable, jamás pudo ser fabricada dentro de una grabadora como afirman algunos eruditos.

He escuchado espantado como los folklorólogos querían demostrarme que la polka -así con k europea, es precursora del chamamé- a este razonamiento absurdo contesto que junto con Luis Angel Monzón hemos recopilado una buena cantidad de ritmos polquisticos, así que si fuera cierto lo que dicen Félix Coluccio y otros, estos ritmos ya tendrían que haberse convertido en chamamé, sin embargo a través del tiempo continúan siendo polcas. Pero además no es así simplemente porque de un ritmo de 2x4 es imposible hacer un 6x8 binario. Es impracticable y ridículo siquiera plantearlo, por ultimo podrán explicarlo en un pizarrón pero, ¡a ver si pueden tocarlo!".